Preguntas

Aquí encontrarás la respuesta a aquellas cuestiones que nos han trasladado ciudadanos y ciudadanas sobre el proyecto de ampliación del TOPO. Si tienes alguna pregunta a la cuál no encuentras respuesta en este espacio puedes trasladarnos tu duda aquí.

El Antiguo y el Centro ya tienen servicio de bus, ¿para qué hace falta tren?

El bus da un magnífico servicio en Donostia, pero complementarlo con un servicio de TOPO hace que nos podamos mover con mayor eficacia. El tren es el sistema de transporte más eficaz y puntual que existe, y lo que es más importante, funciona de manera independiente al resto de medios de transporte. Al ir soterrado no se ve afectado por el tráfico o los condicionantes de la ciudad. Para que lo entendamos, si el centro está cortado porque se celebra la Behobia-San Sebastián o La Clásica, el servicio de tren puede funcionar como un día normal.

Yo nunca uso el TOPO, ¿por qué me tiene que importar la obra?

El TOPO mejorará la ciudad en dos sentidos. Si el TOPO da un mejor servicio, cada vez habrá menos coches en la ciudad (un tren transporta tanta gente como 100 coches) y podremos plantear una ciudad más amigable para el peatón. Y por otro lado, favorece la regeneración urbanística. En Easo se elimina la trinchera ferroviaria y los 21.000 metros que ahora mismo ocupan todas las vías será un espacio para uso y disfrute de la ciudad: espacios públicos, zonas verdes…

Soy de Lasarte-Oria, Irún... ¿en qué mejora mi vida esta obra?

De los cerca de 6,7 millones de desplazamientos anuales, alrededor del 60% son de personas que no residen en Donostia. Es decir, que el TOPO es tanto para los donostiarras como para el resto de Gipuzkoa (especialmente las poblaciones más cercanas). Así que gracias a esta ampliación, un buen número de habitantes de Gipuzkoa podrá llegar a la universidad o a su trabajo de una forma más directa, cómoda y sostenible.

¿Cuál es el coste de la inversión? ¿Merece la pena?

La inversión prevista es de 180 millones de euros; incluida la obra civil, instalaciones, inspecciones previas en edificios y otros contratos necesarios para la puesta en servicio del nuevo tramo. Sin duda, es una cantidad de dinero considerable, pero hay que entenderlo como una inversión a largo plazo a la que le sacaremos provecho durante decenas de años. Es una apuesta como ciudad y como territorio para tener un transporte de presente y de futuro.

¿Para qué cambiar si ya funciona?

Ahora mismo, la línea de TOPO tiene graves problemas de eficiencia. No estamos dando todo el buen servicio que deberíamos. Como no hay una línea continua y todos los trenes tienen que pasar por la estación de Easo, lo que se conoce como fondo de saco, se pierde tiempo en pasar a las personas viajeras de un tren a otro. Con el nuevo trazado, al no tener esta limitación, podremos aumentar las frecuencias y reducir los tiempos de espera.

¿Me van a molestar las obras?

Una obra de estas características siempre genera molestias. El proyecto tiene un plazo de 48 meses. La mayor parte de las obras se desarrolla en túnel, bajo tierra, y es invisible para los ciudadanos y ciudadanas. Sin embargo, las obras en superficie (accesos desde los que se empieza a excavar y que sirven para que entre toda la maquinaria de la obra) se han estudiado y planificado de tal forma que las afecciones se prolonguen por el menor espacio de tiempo posible.